Ver estas reliquias cuando damos un paseo por el monte empiezan a se cada vez más difícil, no solamente por que nadie pierde ya el tiempo en cortar la madera en su debido tiempo, prepararla, hacer los encajes para los travesaños y meterlos en la tierra; sino por que en estos últimos tiempos del " reciclaje " a la gente le da por cerrar sus fincas con todo tipo de materiales: somieres, palets , con cuerdas etc, e incluso últimamente está muy de moda la alta tecnología que son los "pastores eléctricos" que no confundamos con un androide a pilas.
Con estos artilugios se sustituye todo tipo de cerramiento y bien es verdad que resulta muy efectivo (yo no estoi en contra de éste artilugio,no sea que algún ganadero se cabree).
En estos tiempos no se están valorando para nada estos trabajos ni tan siquiera a quien los hizo,posiblemente dentro de muy pocos años éste cierre será historia y empezaremos a crear "centros de interpretación de cierres o portilleras ",que es como se llama por estas tierras y con el guía de turno nos explicara como se hacia, nos pondrá la película de turno y asunto concluido.
El tiempo no se puede detener,hace algún tiempo daba la impresión que corría más despacio, hoy las veinticuatro horas que tiene el día nos da parece ser para poco. Creo que hay radica el problema.
Para volver a tiempos pasados es necesario inventar el día por lo menos de cuarenta horas.





